El derrame que desató la polémica.
Por Alfredo Grieco y Bavio
Mientras lo presionan a Obama para que sea más duro con British Petroleum, en Londres al recién electo Cameron lo aprietan para que defienda a la empresa. En tanto, el derrame sigue descontrolado.
Mientras los ingleses se jactan de la tecnología que les ha permitido detectar hidrocarburos en el área de las Islas Malvinas, la mayor empresa petrolera de Gran Bretaña protagonizó el mayor desastre ecológico de la historia de Estados Unidos. A ocho semanas del comienzo de la marea negra en el Golfo de México se acumulan los frentes críticos que someten a British Petroleum a una intensa presión que amenaza con arrastrar al conjunto del sector a una catástrofe hasta ahora desconocida. El gobierno conservador recién electo del premier David Cameron puede caer en Londres por efecto de las presiones contrarias de las empresas nacionales que le piden que las defienda contra los ataques externos e internos, y la oposición laborista que no ve en la cuestión un asunto de tanto patriotismo. El presidente norteamericano Barack Obama no vaciló antes de comparar la acción británica con la de los atacantes del 11 de septiembre del 2001 que derribaron las Torres Gemelas en Nueva York.
Mientras los ingleses se jactan de la tecnología que les ha permitido detectar hidrocarburos en el área de las Islas Malvinas, la mayor empresa petrolera de Gran Bretaña protagonizó el mayor desastre ecológico de la historia de Estados Unidos. A ocho semanas del comienzo de la marea negra en el Golfo de México se acumulan los frentes críticos que someten a British Petroleum a una intensa presión que amenaza con arrastrar al conjunto del sector a una catástrofe hasta ahora desconocida. El gobierno conservador recién electo del premier David Cameron puede caer en Londres por efecto de las presiones contrarias de las empresas nacionales que le piden que las defienda contra los ataques externos e internos, y la oposición laborista que no ve en la cuestión un asunto de tanto patriotismo. El presidente norteamericano Barack Obama no vaciló antes de comparar la acción británica con la de los atacantes del 11 de septiembre del 2001 que derribaron las Torres Gemelas en Nueva York.
